
El albarán que viaja con cada cuba no es solo el papel que luego se factura. Para el hormigón estructural es la hoja de suministro que exige el Código Estructural, y es lo primero que mira la obra al recibir la carga. Si le falta un dato, la amasada puede no aceptarse. Esta guía repasa qué tiene que llevar, de dónde sale cada dato, quién lo comprueba y en qué se suele fallar.
De dónde sale la obligación
El apartado 51.4.2 del Código Estructural (Real Decreto 470/2021) dice que cada carga de hormigón fabricado en central, tanto si la central es de la obra como si no, irá acompañada de una hoja de suministro con el contenido mínimo que fija el Anejo 4. El apartado 57.5.1 añade que el constructor, o quien lo represente técnicamente en la obra, comprueba bajo la supervisión de la dirección facultativa que los valores de la hoja son conformes con el Código y se corresponden con la dosificación declarada por el suministrador.
Y el apartado 57.7.2 cierra el círculo: no se acepta la puesta en obra de una amasada con incumplimientos en ese control documental. Un albarán incompleto puede acabar en una cuba devuelta.
Los datos que pide el Anejo 4
El apartado 2.5 del Anejo 4 enumera el contenido mínimo de la hoja de suministro del hormigón:
| Dato | Comentario práctico |
|---|---|
| Identificación del suministrador | Empresa que suministra el hormigón. |
| Número de serie de la hoja de suministro | Numeración única y correlativa. |
| Nombre de la central de hormigón | Importante si tienes varias plantas. |
| Identificación del peticionario | Quién hace el pedido. |
| Fecha y hora de entrega | La hora cuenta, no solo el día. |
| Cantidad de hormigón suministrado | En metros cúbicos. |
| Designación del hormigón | Por propiedades: resistencia, consistencia, tamaño máximo del árido y ambiente. Por dosificación: contenido de cemento en kg/m³, consistencia, tamaño máximo y ambiente. En su caso, el distintivo de calidad. |
| Dosificación real | Ver el detalle más abajo. |
| Identificación del lugar de suministro | La obra y, si hace falta, el tajo. |
| Identificación del camión | Matrícula o código del vehículo. |
| Hora límite de uso del hormigón | Hasta cuándo puede colocarse. |
La dosificación real: el apartado que más se olvida
Es la parte que más ha cambiado y la que más falla en albaranes heredados de programas antiguos. Según el Anejo 4, la dosificación real incluirá al menos:
- En los ambientes XC3, XC4, XD, XS, XF, XA y XM, la referencia de la ficha técnica de la fórmula, la que figura en el apartado 13 de la declaración responsable del fabricante.
- Tipo y contenido de cemento.
- Relación agua/cemento.
- Contenido de adiciones, si las hay.
- Tipo y cantidad de aditivos.
- Identificación completa del cemento, los aditivos y las adiciones empleados.
Que diga «real» importa: se refiere a lo que se ha cargado en esa amasada, no a la receta teórica. Por eso el dato tiene que salir del registro de la dosificadora. El apartado 57.1 del Código pide además que la planta registre la pesada con un dispositivo asociado a la báscula o tenga los certificados del fabricante del software de dosificación y del fabricante del hormigón que garanticen la trazabilidad de esos datos, algo que ya exigía el Real Decreto 163/2019 para el control de producción.
La hora límite de uso
El Código fija, como regla general, que entre la adición del agua de amasado y la colocación del hormigón no pase más de hora y media, salvo que se usen retardadores de fraguado (apartado 51.4.1). El fabricante puede poner un plazo inferior en su hoja de suministro, y con calor el límite debe ser menor salvo que se tomen medidas especiales.
Calcular bien la hora límite y escribirla en el albarán protege a la planta: si la obra coloca el hormigón fuera de plazo, queda constancia de que se avisó.
Quién revisa el albarán y qué pasa después
- En la planta, antes de salir, el operador comprueba que la designación coincide con el pedido de esa obra.
- En la obra, el constructor revisa los datos frente a lo pedido y a la dosificación declarada, bajo la supervisión de la dirección facultativa.
- Si se toman muestras, el acta del laboratorio debe permitir relacionarlas con ese albarán.
- Al terminar el suministro, el fabricante elabora un certificado de los hormigones suministrados con tipos y cantidades (apartado 57.6), que sale de la suma de los albaranes de esa obra.
La central tiene que conservar los albaranes y los registros de pesada. El Real Decreto 163/2019 fija doce años, en relación con las responsabilidades de la Ley de Ordenación de la Edificación.
Errores frecuentes
- Designación incompleta o con la clase de exposición antigua (IIa, IIIa) cuando el pliego usa las clases X.
- Dosificación teórica en lugar de la real.
- Falta la referencia de la ficha técnica en los ambientes que la exigen.
- Hora de carga, pero no hora límite de uso.
- Obra escrita a mano o con nombres distintos en cada albarán, que luego no cuadran al facturar.
- Camión o conductor que no coinciden con los que de verdad hicieron el viaje.
Si además haces transporte público de mercancías, recuerda que el documento de control administrativo del transporte es otra obligación distinta. Lo explica la web de DeCA.
Del albarán de la planta a la oficina sin teclearlo
Gesthorm no sustituye al programa de carga que hace el albarán en la planta: se conecta con él. Importa cada albarán de venta con su cliente, obra, vehículo, conductor, artículo, cantidad fabricada y consumos de materia prima, y en sentido contrario envía a la planta los clientes, obras, vehículos, empresas y conductores que das de alta en la oficina. Así la planta y la oficina usan los mismos nombres y no hay obras escritas de dos maneras.
Funciona con Arco, Kobetón, Software PCD, GestecNet, Conex y otros programas de carga, en tiempo real o con ficheros. Lo tienes en la conexión con las plantas, y las dudas habituales en preguntas frecuentes.


