Saltar al contenido
  1. Inicio
  2. Blog
  3. Hormigón devuelto: cómo controlarlo y reducirlo

Hormigón devuelto: cómo controlarlo y reducirlo

Por qué vuelve hormigón a la planta, cuánto te cuesta de verdad cada metro cúbico devuelto, cómo registrarlo bien y qué medidas ayudan a que vuelva menos.

Equipo de Gesthorm · Infonet Consultores5 min de lectura

Camión hormigonera blanco de cuatro ejes circulando por una calle de vuelta hacia la planta

Cada cuba que vuelve con hormigón dentro es un coste doble: pagaste el cemento, los áridos, los aditivos y el transporte para fabricarlo, y ahora tienes que pagar para deshacerte de él. Como cada devolución suele ser pequeña, rara vez alguien suma lo que suponen en un mes. Esta guía propone una forma sencilla de registrar el hormigón devuelto, calcular lo que cuesta y atacar las causas más habituales.

Por qué vuelve hormigón a la planta

Antes de intentar reducirlo, conviene saber de dónde sale. Las causas más frecuentes son estas:

  • Sobrante del último camión. La obra pide «una cuba más por si acaso» y sobra medio metro cúbico o más.
  • Mediciones a ojo. El encargado calcula el volumen sin descontar huecos o sin contar el espesor real del encofrado.
  • Obra no preparada. El camión llega y el encofrado no está terminado, la bomba no ha llegado o no hay acceso, y la espera acaba en devolución.
  • Rechazo en recepción. La consistencia no está dentro de la tolerancia o el hormigón ha pasado su hora límite de uso.
  • Error de pedido. Se carga un tipo distinto del que necesitaba la obra.
  • Avería de la bomba, del camión o de la propia obra a mitad de hormigonado.

Cada causa tiene un responsable distinto y una solución distinta. Por eso lo primero es apuntar el motivo, no solo la cantidad.

Separa también el hormigón devuelto que se reaprovecha del que se pierde. No es lo mismo medio metro cúbico que acaba en un bloque para la propia planta que medio metro cúbico que va al lavado: el primero recupera algo de su coste y el segundo no recupera nada.

Qué cuesta de verdad un metro cúbico devuelto

El coste no es solo el de la fórmula. Para calcularlo bien, suma:

ConceptoDe dónde sale el dato
Materia prima de la fórmulaCoste por metro cúbico de la fórmula cargada
Transporte de ida y vueltaPrecio del transporte de hormigón o coste del camión propio
Tiempo de camión y conductorTiempo que el camión no ha podido hacer otro viaje
Gestión del sobranteLavado, separación de áridos, agua, gestión de residuos o reutilización
Venta perdidaLo que no se ha facturado, si el devuelto no se cobra

Haz la cuenta con tus números. Por ejemplo, si en un mes vuelven 30 devoluciones de medio metro cúbico, son 15 m³ fabricados y transportados para nada, más el coste de gestionarlos. Ver esa cifra junta ayuda a que el tema entre en la reunión mensual.

Cómo registrar el devuelto sin complicarte

El registro tiene que ser rápido o no se hará. Lo mínimo que conviene anotar en cada caso:

  1. Número de albarán de la carga de la que procede.
  2. Cantidad aproximada devuelta, en metros cúbicos.
  3. Motivo, con una lista cerrada (sobrante, rechazo, obra no preparada, error de pedido, avería). Si dejas el motivo libre, no podrás agruparlo.
  4. Destino que se le ha dado.
  5. Si se factura o no, según lo pactado con el cliente.

Con el albarán como referencia ya tienes el cliente, la obra, el camión, el conductor y la fórmula. No hace falta volver a escribirlos.

Revisa los datos cada mes con la misma tabla: metros cúbicos devueltos por motivo, por cliente y por obra, y su coste. Al cabo de unos meses tendrás una referencia propia para saber si un mes ha sido normal o malo, y podrás comprobar si las medidas que tomes funcionan.

Qué hacer con el hormigón que vuelve

Las opciones dependen de las instalaciones de cada planta, pero las habituales son:

  • Fabricar piezas no estructurales en la propia planta (bloques, barreras, contrapesos) si tienes moldes y espacio.
  • Recuperar árido y agua con una instalación de lavado. El Código Estructural pide que el lavado de los elementos de transporte se haga en balsas que permitan reciclar el agua (apartado 51.4.1), y admite el agua reciclada con condiciones (artículo 29).
  • Gestionarlo como residuo, con su coste.

Lo que no se puede hacer es recargar ese hormigón en otra obra como si fuera nuevo. El Código limita el tiempo entre el amasado y la colocación a hora y media, salvo que se usen retardadores (apartado 51.4.1), y prohíbe añadir agua para recuperar la consistencia (apartado 51.4.2).

Medidas que reducen las devoluciones

  • Confirmar el último camión. Pide a la obra que confirme el volumen de la última cuba cuando ya está vertiendo la penúltima, en lugar de cargarlo de antemano.
  • Pedidos con medición. En obras grandes, pide la medición del elemento y compárala con lo pedido. Si no cuadra, pregunta antes de cargar.
  • Comprobar que la obra está lista antes de mandar el primer camión: encofrado, bomba, acceso.
  • Condiciones claras en la oferta sobre qué pasa con el sobrante y las esperas. Si el cliente sabe que el devuelto se factura, pide con más cuidado.
  • Revisar las devoluciones por motivo cada mes, con nombres: obras, clientes y encargados que más devuelven.
  • Atacar los rechazos desde la planta: si hay rechazos por consistencia, revisa la humedad de los áridos, la dosificación de aditivos y los tiempos de transporte a esa obra.

Con qué datos cuentas en Gesthorm

Para que el cálculo del coste no se quede en una hoja de cálculo que nadie actualiza, necesitas el coste real de cada carga. Gesthorm importa de la dosificadora cada albarán de salida con su cliente, obra, vehículo, conductor, artículo, cantidad fabricada y consumos de materia prima, y le asigna el coste según la fórmula. Ese coste por metro cúbico se actualiza solo con cada compra de materia prima y su transporte.

A partir de ahí puedes sacar listados a medida por cliente, obra o periodo, exportarlos a Excel y cruzarlos con tu registro de devoluciones, y ver la rentabilidad real de cada obra frente a su oferta, que es donde acaban notándose las devoluciones que no se cobran. Si en la planta se aprovecha el sobrante, el balance de masas y el stock te ayudan a tener controlada la materia prima. Tienes el detalle del cálculo en el coste del metro cúbico.

Más artículos del blog

Ver todas

Quiero una demostración de Gesthorm

Te lo enseñamos con tus plantas

Si quieres ver cómo quedaría en tu empresa o resolver cualquier duda, pide una demostración sin compromiso.

Solicita una demostración