
Una hormigonera parada en la puerta de una obra no fabrica ni reparte. Si espera veinte minutos, el siguiente cliente recibe tarde; si espera una hora, puede que el hormigón ya no sirva. Las esperas se cuelan en el coste del transporte sin que nadie las vea, porque casi nunca se miden. Esta guía explica cómo medirlas, cómo ponerlas en la oferta y qué hacer para reducirlas.
Por qué las esperas importan más de lo que parece
Una espera tiene tres efectos a la vez:
- Coste directo: el camión y el conductor están ocupados sin producir. Si el transporte es subcontratado, puede que el transportista te lo cobre; si es propio, lo pagas igual en horas.
- Retraso en cadena: el camión no vuelve a tiempo para la siguiente carga y la planta, o tiene más camiones de los que necesitaría, o retrasa a otros clientes.
- Riesgo de calidad: el Código Estructural (apartado 51.4.1) fija como regla general que entre la adición del agua de amasado y la colocación no pase más de hora y media, salvo que se usen retardadores, y con calor ese plazo debe ser menor. Una espera larga se come ese margen y puede acabar en un rechazo o en un hormigón devuelto.
El propio Código recuerda que en los acuerdos entre el peticionario y el suministrador hay que tener en cuenta el tiempo que puede pasar entre la fabricación y la puesta en obra (apartado 51.4.2). Es decir, la espera no es solo un asunto comercial.
Qué tiempos medir en cada viaje
Para hablar de esperas con datos, separa el viaje en tramos. Basta con anotar cuatro momentos de cada viaje:
| Momento | Quién lo anota |
|---|---|
| Hora de carga en planta | Sale del albarán de la dosificadora |
| Hora de llegada a obra | Conductor |
| Hora de inicio de la descarga | Conductor, con la firma de la obra |
| Hora de fin de la descarga | Conductor, con la firma de la obra |
La espera es el tiempo entre la llegada y el inicio de la descarga. El Código Estructural indica que el comienzo de la descarga marca el principio del tiempo de entrega y recepción, que dura hasta que termina la descarga (apartado 51.4.2). Por eso conviene que esas dos horas queden firmadas por la obra: son las que luego se discuten.
No hace falta nada sofisticado. Un apartado en el albarán donde el conductor apunte las horas y el encargado firme ya da datos suficientes para empezar.
Si el transporte está subcontratado, pide al transportista que use el mismo criterio. Así sus facturas de esperas y las tuyas al cliente salen de los mismos datos, y no acabas pagando al transportista una espera que no puedes cobrar a la obra porque nadie la firmó.
Cómo pactar las esperas con el cliente
Las esperas se discuten mejor antes de la obra que después de la factura. En la oferta, deja claro:
- Tiempo de descarga incluido por camión, por ejemplo, un número de minutos según el volumen.
- Precio de la espera adicional por fracción de tiempo, y desde cuándo se cuenta.
- Qué pasa si el hormigón supera su hora límite por causas de la obra: quién asume el coste de la carga.
- Cómo se acredita la espera: las horas anotadas y firmadas en el albarán.
Las cifras concretas son decisión de cada empresa y de su mercado. Lo importante es que estén escritas y que el cliente las haya aceptado. Sin eso, cobrar una espera suele acabar en descuento.
Qué hacer para que la cuba espere menos
- Programar el ritmo con la obra: pregunta cuántos metros cúbicos por hora puede colocar (bomba, cubilote, canaleta) y ajusta la salida de camiones a ese ritmo.
- Confirmar antes de cargar que el encofrado, la bomba y el acceso están listos, sobre todo en el primer camión del día.
- Escalonar las salidas en lugar de mandar todos los camiones a la vez al empezar la jornada.
- Un contacto en obra que pueda parar o acelerar los envíos por teléfono.
- Revisar cada mes las obras con más espera y hablarlo con el cliente con los datos delante.
- Usar retardadores con criterio en obras lejanas o con esperas previsibles, siempre dentro de lo que permita la fórmula y lo que acepte la dirección facultativa.
Cómo leer los datos de esperas
Una vez que tienes unas semanas de registros, agrúpalos así:
- Por obra: mira si unas pocas obras se llevan la mayor parte del tiempo perdido.
- Por franja del día: comprueba si el primer camión de la mañana o el último de la tarde esperan más que el resto.
- Por tipo de puesta en obra: con bomba, la espera depende de la bomba; con canaleta, del ritmo de la obra.
- Por conductor, no para culpar a nadie, sino para ver si algún conductor no anota las horas.
Con eso tienes argumentos para renegociar condiciones, cambiar la forma de programar o, simplemente, facturar lo pactado.
El transporte y su coste en Gesthorm
Gesthorm guarda en cada albarán importado de la dosificadora el vehículo y el conductor que hicieron el viaje, junto al cliente y la obra. Además lleva los vehículos, los conductores, las empresas de transporte de hormigón y sus precios, y prevé las facturas que te tienen que mandar los transportistas para que las compares con las que recibes. También calcula los incentivos de los trabajadores a partir de sus partes de trabajo y de los albaranes que han hecho.
Si pactas cobrar las esperas, puedes facturarlas como un concepto más, porque Gesthorm permite facturas sobre albaranes y por conceptos libres, y ver después la rentabilidad real de cada obra frente a su oferta. Tienes el detalle en la facturación de albaranes y en todo lo que hace Gesthorm.


