
Una rotura baja a 28 días es de las peores noticias que puede recibir una planta de hormigón: el hormigón ya está puesto, la obra pide explicaciones y hay que demostrar qué se cargó en aquella cuba. Esta guía repasa cómo funciona el control de la resistencia según el Código Estructural, qué ensayos hace la planta por su cuenta y qué ensayos se hacen en la obra, cómo se interpreta una rotura y qué conviene tener a mano para responder cuando un resultado no cuadra.
Dos controles distintos: el de la planta y el de la obra
Conviene separar desde el principio dos cosas que a menudo se mezclan:
- El control de producción es el que hace la central sobre su propio hormigón. Lo regula el Real Decreto 163/2019, que aprueba la Instrucción Técnica para el control de producción de los hormigones fabricados en central. Entre otras cosas, pide obtener en cada central un resultado de resistencia por cada 300 m³ suministrados de cada resistencia tipificada o agrupación de dosificaciones, con un mínimo de un resultado al mes.
- El control de recepción es el que se hace en la obra para comprobar que el hormigón que llega cumple el proyecto. Lo regula el artículo 57 del Código Estructural (Real Decreto 470/2021), que sustituyó a la EHE-08 en noviembre de 2021. La responsabilidad de que se haga es de la dirección de obra, y las probetas las suele fabricar un laboratorio de control.
La planta no decide cómo se controla en la obra, pero sus resultados de producción son los que le permiten defenderse si una rotura de recepción sale baja. Por eso tiene sentido llevar los dos al día.
Un detalle práctico: la instrucción del Real Decreto 163/2019 se redactó cuando estaba en vigor la EHE-08 y sigue citando sus artículos. Si tienes dudas de cómo se aplican hoy esas remisiones en tu central, consúltalo con el organismo de control que te inspecciona.
Cómo se toman las muestras en la obra
El Código Estructural (apartado 57.2) fija unas reglas que todo el mundo en la planta debería conocer, porque de ellas depende que un resultado sea válido:
- La muestra se toma según la norma UNE-EN 12350-1, en el punto de vertido, a la salida del camión y entre ¼ y ¾ de la descarga. No vale una muestra del principio ni del final de la cuba.
- De cada muestra se fabrican las probetas necesarias: como mínimo dos se rompen a 28 días y su media es el resultado de esa amasada. Se reservan al menos otras dos por si hay que ensayar a más edad.
- Pueden estar presentes la dirección facultativa, el constructor y el suministrador. El laboratorio levanta un acta de toma de muestras, y el responsable de la recepción tiene que entregar una copia al suministrador (apartado 51.4.2).
- El constructor o el suministrador pueden pedir, a su costa, una toma de contraste.
Si en tu planta nadie guarda esas actas, empieza por ahí. Sin acta no sabes qué albarán se muestreó, y sin albarán no puedes saber qué dosificación llevaba.
Qué pasa con las probetas hasta que se rompen
Muchas roturas bajas no tienen nada que ver con el hormigón, sino con lo que les pasa a las probetas en sus primeras horas. El apartado 57.3.2 del Código Estructural es bastante concreto:
- En obra deben estar protegidas de golpes, vibraciones, sol directo, viento y desecación: superficie tapada con arpillera húmeda o similar y moldes en bolsa cerrada.
- La temperatura alrededor debe quedarse en 20 °C ± 5 °C (25 °C ± 5 °C en tiempo caluroso). Si no se puede mantener más de dos horas, el constructor debe tener un recinto que lo asegure.
- Las probetas permanecen en obra al menos 16 horas y no más de 72 hasta entrar en la cámara de curado. Se recomienda no pasar de 48 horas, sobre todo en verano. En invierno, el mínimo es de 24 horas.
Cuando una rotura sale baja, pide las condiciones en que se conservaron esas probetas. Es una de las primeras cosas que hay que descartar.
Cómo se lee una rotura
La resistencia del Código Estructural se refiere a probetas cilíndricas de 15 × 30 cm ensayadas a compresión a los 28 días (apartado 33.3). Con eso en mente:
- Cada amasada controlada da un resultado, que es la media de sus probetas a 28 días.
- Las probetas de una misma amasada tienen que parecerse. El recorrido relativo (mayor menos menor, dividido por la media) no puede pasar del 20 % con tres probetas ni del 13 % con dos. Si lo pasa, el problema suele estar en la fabricación o el ensayo de las probetas.
- Si se usan probetas cúbicas de 15 cm, el resultado se convierte a cilíndrica con un coeficiente: 0,90 por debajo de 60 N/mm², 0,95 entre 60 y 80 y 1,00 a partir de 80.
- La conformidad no se decide con una sola probeta, sino por lotes, con los criterios de aceptación del apartado 57.5.4.3, que dependen de si el hormigón tiene distintivo de calidad oficialmente reconocido y de cuántas amasadas se han controlado.
Cómo se divide la obra en lotes
En el control estadístico, que es el general, la obra se divide en lotes antes de empezar a suministrar. Todas las amasadas de un lote deben venir del mismo suministrador, con los mismos materiales y la misma dosificación nominal. Algunos ejemplos de la tabla 57.5.4.1:
| Tipo de elemento | Tamaño máximo del lote | Amasadas a controlar sin distintivo | Con distintivo |
|---|---|---|---|
| Cimentaciones superficiales (elementos de menos de 200 m³) | 100 m³ o 1 semana | N ≥ 3 | N = 1 |
| Vigas, forjados, losas y elementos a flexión | 100 m³, 2 semanas, 1.000 m² o 2 plantas | N ≥ 3 | N = 1 |
| Pilares y muros portantes de edificación | 100 m³, 2 semanas, 500 m² o 2 plantas | N ≥ 3 | N = 1 |
Con distintivo de calidad, el tamaño del lote se multiplica por cinco (por dos si la central tiene la dispersión certificada), con un mínimo de tres lotes por obra. Y ningún lote puede abarcar más de seis semanas de suministro. La tabla completa y sus notas están en el Código; si un cliente te pregunta por un caso concreto, remítelo a ella y a su dirección facultativa.
Qué hacer cuando una rotura sale baja
Lo que funciona es tener preparada la respuesta antes de que llegue la llamada. Una lista de comprobación útil:
- Identifica el albarán muestreado con el acta de toma de muestras: fecha, hora, obra, matrícula.
- Saca la carga real de ese albarán: cemento, agua, áridos y aditivos que pesó la dosificadora, y compáralos con la fórmula.
- Mira las otras cargas de ese día con la misma fórmula y, si las hay, sus roturas.
- Revisa tus resultados de control de producción de esa resistencia en las semanas cercanas.
- Pide las condiciones de conservación de las probetas y el recorrido entre ellas.
- Comprueba si hubo agua añadida en obra, que el Código prohíbe expresamente (apartado 51.4.2).
Con esos datos, la conversación con la obra deja de ser una discusión y pasa a ser una revisión de hechos. Las decisiones posteriores (ensayos de información complementaria, estudios especiales) las toma la dirección facultativa según el apartado 57.7.
Las roturas junto al albarán en Gesthorm
El paso que más tiempo lleva en esa lista es juntar el albarán con su carga y con su rotura. Gesthorm recoge de la dosificadora cada albarán de salida con las materias primas que se usaron para fabricarlo, gracias a la conexión con el programa de carga de la planta. Sobre ese mismo albarán puedes registrar los controles de calidad por rotura, y la aplicación te enseña sus resultados junto a las materias primas empleadas.
Como cada fórmula se guarda con su composición, comparar lo cargado con lo previsto es inmediato, y con los listados a medida puedes sacar todas las cargas de una fórmula en un periodo y exportarlas a Excel. Tienes el detalle de estas funciones en todo lo que hace Gesthorm.


