
En una obra pequeña, un precio por metro cúbico y poco más suelen bastar. En una obra grande, con miles de metros cúbicos, varios tipos de hormigón y meses de suministro, un error de unos pocos euros por metro cúbico se convierte en mucho dinero, y un cliente que paga tarde puede dejarte un agujero. Esta guía recorre los pasos para preparar esa oferta con datos: qué leer del pliego, cómo calcular el coste, qué condiciones dejar por escrito y cómo valorar el riesgo.
Paso 1: lo que hay que sacar del pliego
Antes de poner un solo precio, extrae del proyecto y del pliego:
- Tipos de hormigón y volúmenes de cada uno: designación completa con resistencia, consistencia, tamaño máximo del árido y clase de exposición.
- Exigencias adicionales: tipo de cemento especial, autocompactante, hormigón con fibras, distintivo de calidad, color.
- Plazos y ritmo: cuándo empieza, cuánto dura y qué volumen máximo por día o por hormigonado se espera.
- Control de calidad: cómo se va a controlar la resistencia y qué ensayos de durabilidad tocan por la clase de exposición.
- Puesta en obra: bomba, canaleta o cubilote, accesos y restricciones de descarga de la obra.
El Código Estructural (apartado 51.3.4) obliga al peticionario a especificarte, antes del suministro, al menos la consistencia, el tamaño máximo del árido, la clase de exposición, la resistencia característica (o el contenido de cemento si se designa por dosificación), las características especiales del cemento si las hay y si el hormigón será en masa, armado o pretensado. Si el pliego no lo deja claro, pregúntalo por escrito antes de ofertar.
Paso 2: el coste de cada tipo de hormigón
Para cada designación, parte de la fórmula que vas a usar y calcula su coste por metro cúbico con los precios actuales de compra de cada materia prima, transporte de la materia prima incluido. No uses una tarifa genérica: un cambio de clase de exposición puede subir el contenido mínimo de cemento y bajar la relación agua/cemento máxima, y eso cambia el coste.
Ten en cuenta también:
- Aditivos por temporada: si la obra pasa por verano o invierno, la dosis de retardador o acelerante puede cambiar.
- Ensayos que te vaya a tocar hacer como suministrador, por ejemplo los de durabilidad en ambientes exigentes si no tienes distintivo.
- Volumen mínimo y sobrante: cuánto hormigón devuelto es razonable esperar y quién lo paga.
Paso 3: el transporte
En una obra grande, el transporte puede pesar tanto como la materia prima. Calcula:
- Ciclo de un camión: carga, ida, espera, descarga, lavado y vuelta.
- Camiones necesarios para el ritmo de hormigonado previsto, contando que el hormigón no debe pasar de hora y media entre el amasado y la colocación salvo que se usen retardadores (apartado 51.4.1 del Código).
- Coste por viaje, propio o subcontratado, y su reparto por metro cúbico.
- Esperas previsibles y cómo se van a cobrar.
Si la obra está lejos de la planta, valora qué planta la sirve mejor si tienes varias, o si conviene una planta en obra.
Calcula el transporte con un día de hormigonado intenso, no con la media. Si en un forjado grande la obra necesita un ritmo alto durante varias horas, ese día marca cuántos camiones necesitas y si te hace falta subcontratar. Ofertar con la media y encontrarse el problema el día del forjado es una de las formas más rápidas de perder dinero en una obra grande.
Paso 4: construir el precio
Una forma ordenada de presentarlo internamente, con un ejemplo de estructura (las cifras las pones tú):
| Designación | Volumen previsto | Coste materia prima | Coste transporte | Otros costes | Precio ofertado | Margen |
|---|---|---|---|---|---|---|
| HM-20/B/20/X0 | m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | % |
| HA-25/B/20/XC2 | m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | % |
| HA-30/F/12/XC4 | m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | €/m³ | % |
Sumando por volumen sale la rentabilidad teórica de toda la obra. Mírala en conjunto: a veces un tipo con poco margen se compensa con otro de mucho volumen, y a veces el tipo «barato» es justo el que más se va a servir.
Paso 5: las condiciones que hay que escribir
- Validez de la oferta y, en obras largas, cómo se revisan los precios si sube la materia prima.
- Precio por tipo y qué pasa si la obra pide un tipo que no estaba en la oferta.
- Esperas, sobrantes y cargas incompletas: qué se incluye y qué se cobra aparte.
- Servicios adicionales como bombeo, aditivos especiales o suministros fuera de la jornada normal de la planta.
- Forma y plazo de pago, y el límite de riesgo a partir del cual se paran los suministros.
Paso 6: valorar el riesgo del cliente
Una obra grande concentra mucho dinero en un solo cliente. Antes de ofertar, mira cuánto te debe ya, cuánto tarda en pagarte de media y qué riesgo máximo estás dispuesto a asumir con él. Durante la obra, vigila que la deuda no supere ese límite y que el periodo medio de cobro no se alargue mes a mes. Pararlo a tiempo es más fácil si el límite estaba escrito en la oferta.
De la oferta a la obra en Gesthorm
En Gesthorm preparas la oferta y la aplicación te da automáticamente los precios de los artículos ofertados, la rentabilidad teórica y el riesgo máximo del cliente. Cuando se acepta, genera la obra correspondiente y, a partir de ahí, te muestra en cada momento el desvío respecto a la oferta y la rentabilidad real, porque cada albarán que llega de la dosificadora trae su coste según la fórmula y su precio según la obra.
El coste de cada fórmula por metro cúbico se actualiza solo con cada compra de materia prima y su transporte, y el riesgo y el periodo medio de cobro de cada cliente se calculan con lo facturado y cobrado. Mira el coste del metro cúbico y la rentabilidad y el riesgo de clientes y los cobros.


