Dónde se escapa el coste del transporte
El transporte pesa en dos sitios. En la entrada, porque el cemento, los áridos y los aditivos llegan en camiones que también cuestan, y ese coste es parte del precio real de cada fórmula. En la salida, porque cada cuba de hormigón que va a obra la lleva un vehículo propio o una empresa de transporte contratada.
Si las facturas de los transportistas se revisan a ojo, cuesta saber si lo que te cobran coincide con los viajes que se hicieron. Y si el transporte de la materia prima no se reparte en cada compra, el coste del metro cúbico sale más bajo de lo que es.